Después del desayuno el esposo dudoso le pregunta a su esposa. Mi amor, si yo me muero, ¿tú llorarías por mí? Y.

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Transcript Después del desayuno el esposo dudoso le pregunta a su esposa. Mi amor, si yo me muero, ¿tú llorarías por mí? Y.

Después del desayuno el esposo dudoso le pregunta a su esposa.
Mi amor, si yo me muero, ¿tú llorarías por mí?
Y ella le responde:
Claro mi amor, si tú sabes que yo lloro por cualquier cosa.
Dos amigos conversando sobre sus esposas, uno dice:
En mi casa siempre yo grito más fuerte que mi mujer. Cuando ella me
grita: ¡Ven a cocinar!, yo le grito: ¡Estoy planchando! ¡Y después voy a
lavar la ropa!
En un almacén de ropa femenina:
—Busco un regalo para mi esposa…
—¡Tengo unos calzones divinos! Si quiere se los muestro...
—¡Bueno! ¡Pero, primero véndame el regalo!
Hace años, me casé con una viuda que tenía una hija, de la cual se
enamoró mi padre y la hizo su esposa. En el acto, mi padre se convirtió en
mi yerno, y mi hijastra, se transformó en mi nuera y madrastra. Mi mujer
tuvo un hijo, que fue hermano de la mujer de mi padre; es decir, mi tío. La
mujer de mi padre, mi hijastra y madrastra, también fue madre de un
muchacho, que resultó ser, a la vez, mi hermanastro, hijo de mi madrastra,
y mi nieto, el hijo de la hija de mi mujer. Es más, mi mujer resultó abuela,
por ser la madre de la mujer de mi padre. De modo que no sólo soy el
marido de mi mujer; sino también su nieto, por ser hermanastro de un
nieto suyo. Mi mujer es mi abuela, y como el marido de la abuela de
cualquier persona es su abuelo, YO SOY MI ABUELO.
Ellos dicen que el nuevo súper computador lo sabe todo. Un hombre
escéptico viene y le pregunta al computador: “¿Dónde esta mi
padre?.”
El computador emite sonidos electrónicos por un rato, y entonces
regresa con esta respuesta: “Tu padre esta pescando en Michigan.”
El hombre escéptico dice triunfante: “Te das cuenta, sabía que esto
no tenía sentido. Mi padre ha estado muerto durante 20 años.”
“No” responde el súper computador inmediatamente, “El marido de
tu madre ha estado muerto durante 20 años. Tu padre acaba de
pescar una trucha de 1 ½ kilo.”
Un hombre se encuentra con un viejo amigo que va con su esposa y le
saluda:
¡Miguel, tanto tiempo sin verte!
¿Cómo te va Claudio?, Saluda el que va con la esposa.
Bien, pero aún no estoy casado, ¿Y tú?
Bien, excepto porque tengo una enfermedad contagiosa e incurable.
El amigo le da su más sentido pésame, se despide y se va. Entonces, la
esposa le dice a su marido:
Mi vida, ¿Por qué a todo el que te pregunta por ti le dices que tu
enfermedad es contagiosa si sólo tienes cáncer en el pulmón?
¡Para que nadie se interese en ti cuando yo esté muerto!
Una mujer se muere. Al llegar al cielo, San Pedro no está y se entretiene mirando
por las rejas. Allí ve un gran banquete, con todos sus familiares y amigos que
murieron ya.
¡Hola, que bien! ¡Hola, estábamos esperándote!
En esto que llega San Pedro y la mujer le pregunta:
Que sitio tan estupendo, ¿Qué tengo que hacer para entrar?
Tienes que deletrear una palabra.
¿Qué palabra?
Amor.
La mujer la deletrea correctamente, y entra.
Al cabo de los meses, San Pedro le pide que le cubra el puesto por unas horas.
Estando ella de guardia, llega su marido.
Hombre, ¿Que tal, cómo te ha ido?
Pues bastante bien. Me casé con la maciza de la enfermera que te cuidaba
mientras estabas enferma, me tocó la lotería y vendí nuestra casita y me compré
una mansión, estaba de vacaciones en el caribe, haciendo ski acuático, y aquí
estoy. ¿Qué tengo que hacer para entrar?
Tienes que deletrear una palabra.
¿Cuál?
Checoslovaquia.
Mi esposa y yo tenemos el secreto para un matrimonio feliz:
Dos veces a la semana vamos a un restaurante y disfrutamos de una rica comida y
un buen vino.
Ella va los martes y yo, los viernes.
Mi mujer tiene una tostadora eléctrica, una freidora eléctrica, una exprimidora
eléctrica, una cafetera eléctrica y una batidora eléctrica.
Un día, se quejó: "hay tantos electrodomésticos que ya no queda lugar para
sentarse".
Entonces le compré una silla eléctrica.
Juan moribundo dice:
¡Ay María, me estoy muriendo!
Lo sé Juan, ¿Qué puedo yo hacer?
Quiero que cumplas con mi última voluntad.
Lo que tú digas Juan.
Quiero que cuando yo muera, te cases con Pedro.
¡Pero Juan si pedro es tu peor enemigo!
Precisamente por eso.
La señora con el esposo:
¿Qué harías si me muriese?
Te guardaría luto.
¿Durante mucho tiempo?
¡Muchísimo!
¿Por qué?
Porque te quiero, y tu pérdida sería dolorosa para mí
¡Qué bonito! ¿Volverías a casarte?
No.
¿Por qué no? ¿No te gusta estar casado?
Sí me gusta...
¿Entonces, sí te volverías a casar?
Creo que después de haberte guardado luto durante el tiempo suficiente, y mi
vida volviese a tener sentido, sí.
¿Y dormirías con ella en nuestra cama?
Es de suponer, ¿no?
¿Reemplazarías mi foto por la de ella en la mesa de noche?
Pondría las dos fotos
¿Jugarías también al golf con ella?
Sí. Lo haría...
¿Y le darías mis palos?
No. ¡Ella es zurda...!
Este es un hombre que va conduciendo por una carretera cuando se da
cuenta que un coche de la policía, le está dando las luces para que se pare.
Cuando aparca se le acerca un policía con cara de asco y le pregunta:
¿Sabía usted que su esposa se cayó del coche hace diez kilómetros?
¡Oh, gracias a Dios! ¡Creí que me había quedado sordo!
Una pareja estaba comiendo en un restaurante, él concentrado en su
plato, con cara de aburrido y ella, mirando al resto de la gente. La señora
de repente reconoce una cara conocida en el bar.
Mira, Ernesto, dice la señora, con lo que el aludido, todavía con cara de
lata, levanta su cabeza, ahí está mi "ex", chupando (bebiendo) como
enfermo en el bar. Ha estado bebiendo así por diez años, desde que lo
dejé.
No hables leseras, dice el actual marido, volviendo a su comida, si no es
para tanto, como para que el pobre todavía siga celebrando.
Estaba un señor con cáncer en el hospital, y al lado suyo su esposa María, y
éste le empieza a decir:
María mi amor, ¿Te acuerdas de ese accidente que tuvimos en el coche hace
muchos años, quién estaba junto a mi?, tú María mi amor.
¿Y te acuerdas de cuando nos asaltaron y me dieron un balazo, quién estaba
junto a mi?
Tú María mi vida, siempre junto a mi.
Y te acuerdas cuando nos escapamos a Nueva York, porque tuvimos
problemas con hacienda, quién estuvo a mi lado, siempre tú mi vida María, y
cuando me caí, del tercer piso quién me ayudó y estaba a mi lado, tú mi reina
como siempre, y ahora que estoy con cáncer ya muriéndome, quién está junto
de mi, tú María como siempre a mi lado.
después de un silencio breve éste argumenta:
¡Sabes que ahora que lo pienso, yo creo que tú eres la que me ha traído toda
esta mala suerte!
El esposo: Tu sabes querida, nuestro hijo saco el cerebro de mí.
La esposa: Creo que si lo hizo, porque todavía tengo el mío conmigo.
Le dice una mujer a su marido:
Pepe, ¿me quieres?
¡Claro que sí María!
Y si me pegara un tiro, ¿lo sentirías?
¡Claro! ¿te crees que soy sordo?